Las Arenas del Tiempo - MICRORRELATO

Siempre estoy aquí, hagas lo que hagas; sin embargo, no me temas, mi deseo no es juzgarte. Soy quien te acompaña desde antes que estuvieras en el vientre de tu madre; en los minutos, las horas y los días de tu vida, vivo palmo a palmo tu existir.

Si me preguntan si he reído o he llorado, debo confesar que sí, porque no soy solamente un par de agujas o de números, soy un tic-tac, un alma que late y que siente. De forma vehemente acompaño la vida de los Hombres y junto a ti, como a los demás, voy recolectado ilusiones. 

Si te ves con más arrugas o más cabellos blancos te pido no me regañes, es mi forma de prodigar caricias. No te olvides que la vida sin el paso del tiempo estaría detenida y los sueños estancados agobian los corazones. 

Permíteme decirte que te sostengo cuando flaqueas, te aliento cuando vacilas y te acuno cuando duermes. No soy una sombra que te sigue, sino una luz que alumbra cada uno de tus pasos. 

Y aunque he de conceder que mi existencia no es efímera, déjame confesarte que sin ti, sin la vida, no soy nada más que minúsculos granos de arena pasando a uno y otro lado en un enorme reloj de cristal.

Comentarios

Publicar un comentario